La tecnología informática le han dado
a los medios masivos de la comunicación una gran capacidad de
convocatoria para unir los consensos de sectores sociales y políticos y,
de esta manera, incidir enormemente en la opinión pública. Con esto, sin
que estemos conscientes, nos han impuesto los temas que ahora son
prioritarios para la sociedad.
Algunos de estos poderes fácticos
dicen presentar nuestros intereses, y bajo este pretexto deciden lo que
es bueno para nosotros y confrontan al gobierno en nombre del bienestar
del pueblo. Pero ¿quién les ha otorgado el derecho a representarnos?
Estas lagunas sociopolíticas que se generan ante la posibilidad de
validar quién tiene y quién no tiene nuestra representación con el gran
reto de este siglo.